Trastornos de la conducta alimentaria y verano: cómo sobrellevarlo con calma
El verano puede ser una época difícil si tienes un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) o estás en proceso de recuperación. Los cambios de rutina, la exposición corporal y la presión social pueden generar mucho malestar. Aunque desde fuera todo parezca sol, playa y desconexión, para muchas personas esta estación va acompañada de ansiedad e incomodidad.
En Laura Meriñán Psicología te acompañamos a vivir el verano desde el respeto y el cuidado hacia ti misma. A continuación, te compartimos algunas ideas para que puedas atravesar esta etapa con más calma.
¿Qué significa autocuidarse de verdad en verano?
Cuidarte no tiene por qué parecerse a lo que ves en redes sociales. No es obligatorio hacer yoga al amanecer ni ponerte el bikini si eso te genera ansiedad.
Autocuidarse significa escucharte. Es darte lo que necesitas en cada momento: descanso, límites, compañía o simplemente un rato a solas. Además, es importante recordar que cuidarte no siempre se siente bien en el momento, pero sí a largo plazo.
Aprende a poner límites sin sentir culpa
En verano es habitual escuchar comentarios sobre cuerpos, dietas o peso. Y sí, esos comentarios pueden doler. Sin embargo, no tienes que participar ni justificarte.
Puedes usar frases sencillas como:
Además, tú decides con quién compartir tu proceso. Protegerte también es un acto de autocuidado.
Comer fuera sin ansiedad: consejos para sentirte más segura
Salir a comer o improvisar planes puede generar mucha inseguridad. Por eso, te dejamos algunas ideas para sentirte más tranquila:
Planifica cuando puedas
Evita llegar con hambre extrema. Comer algo ligero antes puede ayudarte a tomar decisiones con más calma. Además, si sabes que vas a un sitio nuevo, revisar el menú con antelación también puede darte seguridad.
Rodéate de personas que te comprendan
Si puedes elegir, comparte estas situaciones con alguien que conozca tu proceso o que simplemente no te juzgue. Sentirte acompañada puede marcar la diferencia.
Ten a mano tus recursos de apoyo
Lleva contigo una nota con frases que te calmen, ejercicios de respiración o algún recuerdo que te conecte con tu motivación para seguir adelante. Estos pequeños gestos pueden ayudarte mucho en momentos difíciles.
Crea momentos que te sostengan
Aunque el verano rompa tus rutinas, aún puedes construir pequeños espacios seguros. Por ejemplo:
No necesitas tener días perfectos. A veces, un solo momento de conexión contigo es suficiente para sostenerte.
Es normal sentirse removida
El verano puede activar muchas inseguridades. Puede que un día te sientas bien y al siguiente no. Pero eso no significa que estés retrocediendo. Forma parte del proceso.
Desde Laura Meriñán Psicología te recordamos que no tienes que poder con todo sola. Pedir ayuda también es avanzar.
¿Necesitas apoyo profesional?
Ofrecemos sesiones presenciales en Valencia y también terapia online, estés donde estés. Si estás de vacaciones, también puedes seguir cuidando de ti.
Acompañarte en tu recuperación es posible. También en verano.