HAMBRE EMOCIONAL VS HAMBRE FISIOLÓGICA

Hay varios tipos de hambre, pero para que resulte más cómodo y sencillo, hablaremos únicamente de dos tipos: el hambre fisiológica (hambre real) y el hambre emocional.

El ser humano tiene hambre una o varias veces al día “porque toca”. El problema viene cuando sentimos ese hambre aunque no toque. 

Para diferenciar estos tipos de hambre, es necesario hacernos una serie de preguntas:

1. ¿Han aparecido de repente mis ganas de comer?

El hambre es fisiológica, es habitual que la aparición sea de forma gradual. Sin embargo, cuando aparece repentinamente debiendo ser cubierta de forma urgente, estaremos hablando de otro tipo de hambre.

2. ¿Tengo un antojo específico?

Cuando tenemos hambre “real” cualquier alimento debería servirnos, pero cuando se da otro tipo de hambre, suelen aparecer los antojos de alimentos concretos y específicos.

3. ¿Me estoy saciando conforme como?

Generalmente, conforme vamos comiendo sentimos saciedad. En cambio, cuando hablamos de hambre emocional, esta sensación de hambre puede permanecer a pesar de haber comido lo suficiente.

4. ¿Estoy sintiendo culpa al comer o tras haber comido?

La comida no debería provocar sentimientos de culpa, es una necesidad básica.

 Cuando hablamos de hambre emocional, es más habitual que sí que provoque sentimientos de culpa, ya que de normal aparece como estrategia (desadaptativa) para calmar o gestionar un estado emocional.

 Por lo tanto, las diferencias principales entre estos dos tipos de hambre son:

 

Hambre fisiológica

v  Va aumentando poco a poco

v  Cualquier alimento sirve

v  Se pasa al comer

v  No provoca sentimientos de culpa

 

Hambre emocional

v  Hambre repentina y sentimiento de urgencia

v  Alimento concreto

v  Suele permanecer tras haber comido

v  Puede aparecer sentimiento de culpa asociado a esta ingesta

Si quieres saber más acerca del hambre emocional, pregunta por nuestros talleres de ingesta emocional. 

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